Llega septiembre y es hora de ponerse en marcha de nuevo, hay que volver a buscar clientes y seguir ofreciendo nuestros servicios en un entorno que luce desolador. Una de las estrategias que están usando los más importantes hombres de negocios del mundo para enfrentarse a la incertidumbre del mercado Post Covid 19 es la metodología VUCA, que es aplicable cuando nos encontramos en entornos de máximo riesgo. Veamos en qué consiste y tratemos de aplicarla a nuestro emprendimiento para poder empezar a funcionar otra vez.

VUCA es un acrónimo utilizado para definir, describir o reflejar la volatilidad, incertidumbre (uncertainty en inglés), complejidad y ambigüedad en situaciones o en condiciones del entorno. Este análisis de situación, que se realiza en época de crisis, fue creado por el ejército estadounidense para estudiar todas las situaciones que podían producirse en el período de la Guerra Fría.

Para que tu negocio se adapte al entorno que describe la metodología VUCA hay que tener siempre en mente dos claves: el conocimiento y la predictibilidad. Para que estos dos factores permanezcan en el centro de tu estrategia, lo más importante es enfocar el servicio que realizas hacia ellos, abordándolo desde dos ángulos diferentes y al mismo tiempo complementarios: Formación constante y  preparación para los cambios.

La formación hace referencia a un entorno con continuas innovaciones y descubrimientos tecnológicos como es el actual, en el que es indispensable mantener nuestros conocimientos adaptados y actualizados. La preparación para los cambios es la apuesta por una correcta y eficaz capacidad para hacer frente a las novedades y dificultades que puedan aparecer. Para ello, es necesario que nuestra cultura laboral se cimiente sobre valores como el esfuerzo y la perseverancia.

La metodología VUCA y los líderes

Además de un cambio filosófico, también es necesario un cambio estructural que permita abordar todas las cuestiones derivadas del entorno VUCA. Así, es recomendable que nazca la figura del líder como sujeto que guiará la adaptación frente a los nuevos tiempos. El líder debe:

  • Enfrentarse a la volatilidad del mercado con una visión amplia del futuro.
  • Entender la incertidumbre como una característica más del mercado, buscando siempre formarse y mantenerse actualizado para así anticiparse a los cambios.
  • Cambiar la complejidad del entorno VUCA por una serie de tareas y misiones pequeñas, que se traducirán en una mayor sencillez y claridad.
  • Combatir la ambigüedad con agilidad. En otras palabras, desarrollar una rápida capacidad de reacción que permita estar preparado para cualquier cambio inesperado derivado de la ambigüedad.

Claves de la metodología VUCA

Además de adoptar la figura del líder, se pueden aplicar cinco claves indispensables para fortalecerse en un entorno VUCA.

  • Resiliencia: Hay que ser capaz de reaccionar ante los retos inesperados. Nada de bloqueos.
  • Visión holística: el mundo globalizado nos exige mantener un campo de visión amplio para poder entender bien todos los procesos.
  • Optimismo: con este nos referimos a que, en un entorno VUCA, también pueden aparecer oportunidades inesperadas si sabemos mirar las situaciones con una perspectiva positiva.
  • Habilidad social: aunque predomine la tecnología, no podemos olvidarnos del factor humano y el valor que este aporta a nuestro negocio.
  • Aceptación: el entorno ya no es estático y, probablemente, solo evolucionará hacia una mayor volatilidad. Asúmelo y aprende a sacarle partido.

El papel de los autónomos

Debido a la aparición de las nuevas tecnologías y su imprescindible uso, debemos también tener en cuenta la hiperconectividad actual del mercado. Las herramientas digitales se han popularizado y han dejado de ser un ámbito solo para los expertos. Cualquiera puede estar conectado a la información y al conocimiento. Además, para todos los que estamos trabajando como autónomos, es imprescindible adaptarse al ecosistema digital.

En definitiva, los autónomos deben saber reaccionar a los diferentes escenarios, evitando el inmovilismo en una época de cambios constantes e inmediatos. Hay que diferenciar dos momentos clave: La actuación a corto plazo, destinada a ofrecer nuevos cambios en los servicios y a entender los cambios de tendencias de los clientes, y la actuación a medio/largo plazo que asegure la continuidad de nuestro servicio.

Sin duda, la digitalización es la palanca para salir de este entorno convulso y los autónomos que antes de la crisis ya habían afrontado su transformación digital son precisamente las que han sido capaces de reaccionar de forma más rápida y eficiente.